Pablo
Me visto el
equipamiento y me dirijo hacía la piscina dónde se encontraban Pedro y Carlota.
Ella luego trató de escaparse, quizás por la vergüenza de lo que ha pasado
anoche. No fue nada de grave, pero seguro que se siente culpada por haber sido
ella el motivo del escándalo que hizo Marta.
Entro en el agua
y comienzo los ejercicios. Eran como las nueve da la mañana, algo más temprano
de lo normal, pero el viaje para Madrid esta tarde no me permite irme aquí más
tarde. Tengo las canciones más que listas para grabar, estoy lleno de energía y
también con mucha presión y tenía de desconectarme de todo.
Llegando al
balneario, me cruzo con Carlota. Bajó la cabeza para no mirarme, pero luego se
paró y me mira:
- Pablo, lo
siento lo que ha pasado anoche…
- No eres tú
quién tiene que disculparse pero sí Marta… no estábamos haciendo nada que no
fuera normal, ella se ha hecho un escándalo sin motivo ninguno…
- Ella tuve el
motivo… a ninguna chica le gustaría ver a su novio agarrando a otra chica junto
al baño…
- No te sientas
culpada, ¿vale? ¿Te has recuperado de la resaca?
- Más o menos… me
duele todo… yo no debería meterme con bebidas que nunca había experimentado…
- ¿Problemas?
- Sí… - baja la
cabeza en una señal de lamento - …demasiadas cuestiones en la cabeza que tuve
que desahógalas en algo… y opté por la peor forma de hacerlo…
- Todo el mundo
se cae al menos una vez en la vida…
- ¡Pero yo sé
perfectamente cuáles son las mejores maneras de hacerlo! Para eso estoy
cursando en psicología…
- Tranquila… ¿no
ves a David? Está en el mismo curso que tú y ya se ha hecho eso inmensas veces,
más de las que estás pensando…
- … ese tío sabe
lo que hace, es muy buena gente…
- ¡Carlota! – se
escucha una voz llamando por ella.
- Pues, me tengo
que ir…
- No te sientas
culpada, en serio…
- Ya… adiós,
Pablo…
- Adiós…
Saliendo a la
calle soy interrumpido por la misma chica que pasó por mí en el bar anoche y
que todavía sigo sin recordarme dónde la he visto.
- ¡Hola!
- Hola… tu cara
me suena… - le digo.
- Soy amiga de
Carlota…
- Pues eso… no me
estaba recordando dónde te había visto…
- Perdóname por
interrumpirte, pero es que soy muy curiosa… ¿tu cantas?
- Sí… ¿pero cómo
lo sabes?
- Te he visto el
otro día con una maleta de guitarra… entonces estudias y cantas…
- Yo dejé mi
curso hace algún tiempo, me estoy dedicando totalmente a la música…
- Qué guay… me
encantaría escucharte...
- Pues un día de
estos yo te enseño algunas de mis canciones…
- Joder, no me he
presentado…
- Isabel, te
llamas Isabel… - le interrumpo.
- Puf, así me
quedo más tranquila… será un gusto escucharlas. ¡David ya me ha dicho que tocas
de maravilla!
- Él exagera un
poco…
- Si lo dice es
porque es la verdad… otra cosita, Pablo…
- Dime…
- Bueno, mejor
que no te lo diga… olvídalo…
- Pues ahora
tendrás que decírmelo, me quedé curioso…
- Nada, Pablo… no
es nada…
- Di algo… lo veo
que es algo importante…
- No lo es, en
serio… son cosas tontas… pero ten cuidado con tu chica, te lo aviso…
- ¿Porqué?
- Ten cuidado… adiós
Pablo…
Se giró y siguió
con su vida, dejándome allí muriéndome de curiosidad por lo que tenía que decirme.
Podía ver en su cara de que se trataba de algo muy serio y me puso pensando en
sus últimas palabras “Ten cuidado con tu chica”. Es algo relacionado con Marta
y ahora sigo aquí en un grande dilema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario